Escrito por Tendenzias

Multas de tráfico, ¿qué recurrir?

Cuando se nos impone una multa de tráfico, al conductor se le plantea un primer problema antes de pagarla, y es si considera que es justa o si, por el contrario, se le ha sancionado injustamente. Si creemos que es injusta tenemos derecho a defendernos. Y es que se puede presentar el recurso y los motivos por los que se puede alegar con el fin de que la multa sea retirada.

Derechos del conductor

En primer lugar, lo más importante para evitar recibir una multa de tráfico es que por nuestra propia seguridad y por la de los demás se conduzca con la mayor precaución y ceñirse por completo al Código de la Circulación. Ojalá todo fuera así y no hubiera multas de tráfico, pero desgraciadamente las hay.

En el caso de que se reciba una denuncia por infracción de tráfico, el conductor tiene el derecho legal a defenderse, aunque bien es cierto que la Administración tiene una mayor fuerza en los estamentos jurídicos.

La denuncia que imponen los agentes siempre goza del principio de presunción de veracidad, un principio que pesa mucho sobre lo que el conductor considere que es injusto y sobre lo que quiere mostrar su versión de los hechos.

Cuando el conductor considere que los hechos por los que recibe la multa no son ciertos, el agente debe ratificar su denuncia, en caso de que no se produzca y no se cumpla ese trámite, se está produciendo un defecto grave en el procedimiento, ante el que se podrá recurrir. Para tener apoyo y una mayor fuerza en la versión de sus hechos, el conductor puede aportar pruebas como testigos, certificados médicos, facturas de taller, informes periciales o fotografías.

Proceso de cobrar la multa de tráfico

Al conductor pueden cobrarle la multa de una manera forzosa como puede ser mediante el embargo de la cuenta bancaria, enviar una contestación que poco o nada tiene que ver con las alegaciones que se presentan, o la más sencilla de todas por parte de la Administración, que es no responder al recurso que se le ha enviado.

Llevar el caso ante la justicia

Al conductor pocas veces le interesará llevar el caso ante los tribunales, y es que necesitará la prestación de servicios de un abogado, y en ocasiones un procurador cuyos emolumentos subirán el precio de la multa que se está reclamando.

¿Interesa recurrir?

La pregunta del millón, y con dos respuestas. La decisión a tomar dependerá en primer lugar de la gravedad de la sanción, y de que realmente exista algún hecho que el conductor puede alegar y presentar en su defensa.

Hay algunas conductas que se pueden considerar delito y en las que es difícil intentar recurrir por cuenta propia, siendo aquí aconsejable buscar un abogado. Conductas que son delito o se consideran, por ejemplo el conducir bajo los efectos del alcohol y de las drogas (para que sea delito se debe superar la tasa de alcoholemia y tener síntomas de que el alcohol influye en la conducción), desobedecer a la autoridad y negarse a la realización de la prueba de alcoholemia, o conducir de forma temeraria.

Si se incurren en estas infracciones los castigos que se pueden recibir son una sanción penal (económica o de prisión), y la suspensión del permiso de conducir (de 1 a 4 años).

Hay que destacar que la negativa a someterse a la prueba de alcoholemia está considerado un delito de desobediencia grave.

Se decide recurrir

Una vez que se consideran todas las circunstancias y se decide recurrir, los recursos mediante la vía administrativa se pueden preparar por parte del sancionado a través de las alegaciones a la denuncia y proposición de prueba, alegaciones ante las pruebas y recurso de alzada.

En las siguientes páginas hay una información más detallada sobre todo lo que concierne a la seguridad vial y a multas de tráfico: